La indignación se apoderó de las calles de la capital del Cesar. Decenas de tenderos y comerciantes se concentraron en la Plaza Alfonso López para alzar su voz contra la imparable ola de robos y extorsiones. El gremio protestó con pancartas y arengas tras el vil asesinato de Jhon Alexander Rojas, un tendero de 39 años atacado en el barrio Villa Clara. El crimen de Rojas, propietario de la reconocida tienda “Donde la platica más te rinde”, desató el miedo y la furia de un sector que se siente acorralado por la delincuencia organizada.
Los comerciantes denuncian que las estructuras criminales han incrementado las amenazas y el cobro de las famosas «vacunas». «Hoy fue Jhon, mañana puede ser cualquiera de nosotros», gritaban los manifestantes mientras exigían respuestas claras a la administración municipal. La situación es crítica: muchos tenderos prefieren cerrar sus negocios antes que seguir trabajando bajo el yugo de la intimidación constante y el peligro inminente de muerte en sus propios establecimientos.
Undeco exige acciones contra la extorsión y el miedo
Representantes de Undeco Valledupar pidieron a la Policía Nacional y a la Fiscalía acciones contundentes para desmantelar las bandas de extorsionistas que operan en las comunas. El gremio advirtió que existe un grave subregistro de delitos, ya que el temor a las represalias mortales impide que las víctimas denuncien formalmente ante las autoridades competentes. Por esta razón, solicitaron patrullajes permanentes, botones de pánico y una estrategia de inteligencia que proteja la vida de quienes sostienen la economía popular en los barrios más vulnerables.
Además, la comunidad destaca que la inseguridad en Valledupar no solo afecta la economía, sino el tejido social de los barrios. El asesinato de Rojas no es un hecho aislado, sino parte de una cadena de eventos violentos que han puesto en jaque la tranquilidad ciudadana. Los tenderos insisten en que abrir un negocio no debe convertirse en una sentencia de muerte o en un riesgo constante para sus familias.
Finalmente, se espera que en las próximas horas se realice una mesa de seguridad extraordinaria con la Alcaldía de Valledupar para establecer compromisos reales. Los comerciantes han sido enfáticos: si no hay garantías de seguridad, el comercio de barrio podría irse a un paro indefinido como medida de presión para que el Estado recupere el control del orden público antes de que más sangre inocente sea derramada en los mostradores de la ciudad.