La Fundación Festival de la Leyenda Vallenata rompió el silencio para desmentir las recientes declaraciones del gerente de Telecaribe, Ismael Fernández. En un comunicado que busca poner fin a las especulaciones, la organización reveló la cifra real del contrato de Telecaribe para la edición 2026. Según la Fundación, el valor pactado por los derechos de transmisión fue de $70 millones más IVA, desmintiendo la suma de $450 millones que se había mencionado inicialmente en medio del escándalo.
La organización explicó que la cifra millonaria citada por el canal regional corresponde a sus propios costos internos de producción y logística, los cuales no tienen relación con el cobro por los derechos de emisión. Además, enfatizaron que los ingresos por pauta publicitaria gestionados por el canal son de su absoluta autonomía, desligando a la Fundación de cualquier manejo sobre las utilidades o gastos adicionales que Telecaribe haya decidido asumir para la cobertura.
¿Por qué cortaron la señal? Detalles del Contrato 064-2026
Uno de los puntos que más indignación causó entre los seguidores del folclor fue la interrupción de la señal antes de conocer al nuevo Rey Vallenato. Al respecto, la Fundación fue tajante: el contrato de Telecaribe (No. 064-2026) establecía específicamente la transmisión de las presentaciones en tarima de los finalistas, pero no incluía el momento del fallo. Esta cláusula técnica explica por qué los televidentes quedaron «a oscuras» en el momento más esperado de la noche.
La organización también defendió la autonomía de los jurados, señalando que el tiempo de deliberación es sagrado y no puede apresurarse por exigencias televisivas. «El jurado necesita un tiempo prudente para evaluar el talento de los acordeoneros, y en ese proceso la Fundación no interviene», precisaron. Esta aclaración busca limpiar la imagen del festival frente a las acusaciones de falta de coordinación que surgieron tras el polémico «apagón cultural» en la pantalla regional.
Rumbo al Rey de Reyes 2027: Una nueva era de comunicación
Pese a las tensiones y el cruce de versiones, la Fundación envió un mensaje de paz calificando a Telecaribe como un «aliado estratégico». Sin embargo, dejaron claro que para la próxima edición, que será el esperado Rey de Reyes 2027, los alcances de la transmisión deberán definirse con absoluta claridad desde el primer día. El objetivo es evitar que la expectativa del público se vea truncada por vacíos contractuales o malentendidos administrativos.
La lección que deja este conflicto es la necesidad de una comunicación más transparente entre el canal oficial y la organización. Los amantes del vallenato en todo el mundo esperan que para el próximo año, el contrato de Telecaribe sea mucho más robusto y permita vivir la emoción de la coronación en vivo. Por ahora, la Fundación cierra este capítulo reafirmando su compromiso con la transparencia financiera y el respeto absoluto a las normas del concurso más importante del país.