Empleados de la EPS salieron a protestar para advertir que la reorganización del aseguramiento en salud no solo impactaría a los usuarios, sino también a cientos de familias que dependen de estos puestos de trabajo.
La reorganización del sistema de salud anunciada por el Gobierno nacional empezó a generar preocupación en Valledupar, no solo entre los usuarios, sino también entre quienes trabajan en el sector. Este martes, empleados de Asmet Salud realizaron una protesta frente a las oficinas de la entidad para expresar su rechazo al Decreto 182, al considerar que su aplicación podría dejarlos sin sustento laboral.
Para los manifestantes, el problema no es solamente administrativo. Detrás de la medida, aseguran, hay cientos de familias que podrían verse afectadas si la EPS deja de operar en el departamento por no cumplir con el número de afiliados requerido dentro del nuevo modelo territorial.
La protesta puso en primer plano el impacto laboral
Uno de los voceros de la jornada fue Jorge Rúa, trabajador de la entidad, quien explicó que en el Cesar hay alrededor de 250 empleados vinculados a Asmet Salud, muchos de ellos distribuidos en 17 municipios del departamento.
Según señaló, la preocupación principal es que la reorganización no contemple mecanismos de protección para los trabajadores, como una eventual sustitución patronal, lo que podría traducirse en desempleo para quienes hoy dependen de esta EPS.

La protesta, entonces, no solo fue una reacción frente al decreto, sino también un llamado para que el debate sobre el sistema de salud incluya a quienes lo sostienen desde dentro.
Aseguran que el problema también viene de atrasos salariales
Los trabajadores denunciaron además que la incertidumbre actual se suma a dificultades que ya venían enfrentando desde meses atrás.
De acuerdo con lo expresado durante la manifestación, desde 2025 no han recibido aumento salarial y en 2026 solo les habrían pagado el 50 % del salario correspondiente a enero. También afirman que persisten retrasos en pagos desde octubre del año pasado, una situación que, según ellos, ha deteriorado aún más las condiciones laborales.
Ese panorama ha incrementado la preocupación dentro del personal, que incluye auxiliares, técnicos, profesionales y especialistas.

Temen que la crisis del sistema también afecte a la atención
Más allá del empleo, los manifestantes señalaron que la situación financiera de las EPS intervenidas ha generado efectos negativos en la prestación del servicio.
Según su lectura, las deudas acumuladas con la red prestadora han ocasionado cierres parciales y una atención cada vez más fragmentada, lo que termina afectando tanto a los trabajadores como a los usuarios del sistema.
En ese contexto, sostienen que cualquier cambio estructural debería ir acompañado de garantías reales para el personal y de medidas que eviten una mayor inestabilidad en la atención en salud.
Dicen que acudieron a la protesta tras no obtener respuestas
Los empleados indicaron que decidieron salir a protestar porque, según afirman, las gestiones adelantadas a través de su organización sindical no han tenido respuesta efectiva.
La agremiación sindical, que obtuvo personería jurídica en diciembre de 2025, había intentado abrir canales de diálogo para plantear su preocupación, pero ante la falta de soluciones optaron por visibilizar públicamente la situación.