El talento infantil brilló en la Casa de la Cultura durante el concurso ‘La Voz Infantil del Vallenato’, pero el momento más recordado fue la sentida reflexión de Margarita Doria. La Reina de la Canción Inédita 2015 rompió en llanto al compartir su propia historia de perseverancia con los niños y padres de familia que asistieron al foro ‘Historia Viva del Vallenato: Binomio de Oro’.
Ocho pequeños artistas subieron al escenario para convencer al jurado integrado por Efraín ‘El Mono’ Quintero, Cristian Rodríguez y la propia Margarita. Aunque la jornada premiaba el talento vocal, la artista decidió hablar desde la vulnerabilidad para enseñarle a los niños que el éxito no siempre llega al primer intento.
Una lección de humildad y familia
“Yo me metía a todos los concursos y casi todos los perdía”, confesó Doria visiblemente emocionada. Con estas palabras, recordó el esfuerzo incansable de su padre, quien la acompañó en cada derrota antes de verla coronarse en el Festival Vallenato. Su mensaje fue claro: detrás de cada artista hay una familia que sostiene, ensaya y madruga junto a ellos.
La cantante pidió a los padres de Valledupar no soltar la mano de sus hijos y orientarlos con amor, insistiendo en que el apoyo familiar es el verdadero motor del folclor. Para Doria, ganar o perder es temporal, pero la formación y la gratitud hacia los padres marcan el camino para siempre.
El relevo del folclor
Este espacio, organizado por EL PILÓN, refuerza la narrativa de la versión 59 del Festival en homenaje al Binomio de Oro. La jornada demostró que la tradición tiene relevo, pero sobre todo, que el vallenato se construye con disciplina, paciencia y resiliencia. En una mañana dedicada a la técnica vocal, Margarita Doria terminó entregando una lección de vida: el acordeón y el canto son solo herramientas; el alma del artista se forja en la perseverancia.