Cuando pensamos en el relleno sanitario «Los Corazones», lo normal es imaginar solo montañas de basura a las afueras de Valledupar. Pero este lunes 2 de marzo, ese lugar casi se convierte en el escenario de una terrible tragedia humana, no por un accidente, sino por unas llamas que, según todo indica, fueron encendidas a propósito.
La noticia de hoy no es solo sobre la maquinaria amarilla que quedó hecha cenizas. La verdadera alarma la prendió la empresa Aseo del Norte al revelar un detalle que pone los pelos de punta: en el momento exacto en que empezó el incendio provocado, había 57 operarios trabajando en el lugar. Estamos hablando de 57 hombres y mujeres que estaban cumpliendo su turno y que, de repente, vieron cómo el fuego amenazaba sus vidas y su lugar de trabajo. Afortunadamente, la rápida reacción de estos trabajadores logró evitar lo que pudo ser una catástrofe mayor, activando de inmediato el plan de emergencias y logrando controlar la situación a tiempo.

¿Qué va a pasar ahora?
Frente a este ataque directo, que no solo daña a una empresa sino a toda una ciudad que necesita que le recojan su basura, Aseo del Norte fue muy clara en su comunicado:
- No se van a quedar de brazos cruzados: Ya anunciaron que van directo a la Fiscalía General de la Nación a interponer una denuncia penal para que las autoridades investiguen quién está detrás de este acto criminal.
- El servicio de aseo no para: A pesar del susto y de haber perdido maquinaria pesada vital, la empresa montó un plan de emergencia extraordinario para garantizar que el relleno siga funcionando y que la basura no se acumule en Valledupar y los municipios cercanos.
Hoy, más que hablar de fierros quemados, el alivio es que esos 57 trabajadores pudieron regresar sanos a casa. Ahora, la pelota está en la cancha de la justicia para encontrar a los responsables de jugar con fuego.