La discusión sobre el futuro financiero de Valledupar volvió a encenderse. La administración municipal propuso ampliar el cupo de endeudamiento en $130.000 millones, una decisión que ha generado dudas en el Concejo y que pone sobre la mesa el verdadero destino de estos recursos.
De aprobarse, el municipio pasaría de un cupo inicial de $150.000 millones a una capacidad total de endeudamiento de $280.000 millones, una cifra que ha despertado cuestionamientos sobre su impacto en las finanzas públicas.
Obras en corregimientos: la principal apuesta
Desde la Alcaldía aseguran que el objetivo no es endeudarse por endeudarse, sino cerrar brechas históricas en zonas rurales que han quedado rezagadas. La secretaria de Hacienda, Lily Mendoza Vargas, explicó que los recursos estarían dirigidos a tres proyectos clave en corregimientos.
El primero contempla intervenir el acceso al río Badillo, por el corregimiento de La Mina, con el propósito de impulsar el turismo y mejorar la conexión con el resguardo kankuamo.

El segundo proyecto busca mejorar la vía hacia la Boca del Zorro, una zona con alta actividad agrícola y ganadera, pero que enfrenta serias dificultades de movilidad para transportar sus productos.
El tercero está enfocado en la construcción, fortalecimiento y dotación de bibliotecas en corregimientos, como una apuesta por reducir las brechas educativas entre lo urbano y lo rural.

Más ingresos, más capacidad de endeudamiento
Uno de los principales argumentos de la administración es que Valledupar hoy tiene mayor capacidad para asumir nuevas deudas. Según explicó la secretaria de Hacienda, el comportamiento de los ingresos ha mejorado frente a las proyecciones iniciales. En particular, el recaudo del impuesto predial habría pasado de $57.000 millones a cerca de $93.000 millones, lo que, según la administración, refleja mayor estabilidad financiera y confianza ante el sector bancario.
Este crecimiento, sumado a las expectativas de una futura actualización catastral, permitiría respaldar nuevas obligaciones sin comprometer el funcionamiento del municipio.
Dudas en el Concejo y debate abierto
A pesar de los argumentos oficiales, el tema ya genera debate. En el Concejo de Valledupar, varios sectores han comenzado a cuestionar si es necesario aumentar la deuda o si existen alternativas para financiar estas obras sin elevar la carga financiera. El análisis apenas comienza y mezcla factores técnicos y políticos: necesidades urgentes en la zona rural, capacidad fiscal del municipio y el costo de asumir nuevas deudas.
Una decisión con impacto a largo plazo
Por ahora, la Alcaldía insiste en que este endeudamiento no es solo una operación financiera, sino una apuesta por transformar los corregimientos con obras concretas. Sin embargo, la última palabra la tendrá el Concejo, en medio de un debate que definirá no solo el rumbo de las inversiones, sino también la sostenibilidad financiera de Valledupar en los próximos años.