Cuando las luces del Parque de la Leyenda se apagan, la ciudad cambia drásticamente. La resaca del festival deja un enorme vacío en la cultura vallenata en Valledupar. Lamentablemente, la ciudad apaga su motor cultural y vuelve a una rutina sin mayores atractivos.
Por lo tanto, ¿Qué ocurre con nuestros músicos y cantantes locales? La gran mayoría queda literalmente a la deriva. Ellos se ven obligados a buscar contratos en otras regiones del país. Asimismo, pintores, escritores y artesanos pierden su única vitrina masiva y regresan al anonimato local.
¿Por qué no existe una oferta los 365 días?
Por otra parte, la ausencia de espacios permanentes tiene causas muy específicas. Históricamente, las administraciones gubernamentales apuestan todo su presupuesto al mes de abril. En consecuencia, los líderes políticos olvidan diseñar estrategias turísticas sostenibles para el resto del año.
Además, existe una gran falta de visión empresarial en el sector turístico. Muchos creen erróneamente que el visitante solo busca música durante las fiestas patronales. Sin embargo, los turistas extranjeros y nacionales exigen experiencias inmersivas constantes. Ellos desean interactuar con los juglares, conocer la historia y vivir el folclor diariamente.
Los callejones históricos: La solución perfecta
De igual manera, tu propuesta sobre el Centro Histórico es la respuesta ideal. Utilizar los callejones coloniales resolvería inmediatamente esta profunda desconexión cultural. En efecto, destinos como La Habana, San Juan o Cartagena aprovechan sus zonas antiguas para mantener viva su esencia.
Por esta razón, habilitar estos callejones crearía un verdadero distrito artístico. Allí, un visitante podría tomarse un café mientras escucha a un Rey Vallenato ensayar. También, podría comprar una pintura local o leer poesía bajo los viejos árboles de mango.
¿Qué necesitamos para hacerlo realidad?
Finalmente, materializar este sueño exige acciones contundentes de varios sectores. Para que este espacio exista realmente, necesitamos cumplir tres pasos fundamentales:
- Voluntad Política: La Alcaldía debe eximir de impuestos a los emprendedores de esos callejones. Además, las autoridades necesitan garantizar seguridad permanente e iluminación adecuada.
- Organización Artística: Los músicos, pintores y actores deben crear cooperativas sólidas. Ellos necesitan garantizar una agenda cultural diaria, sin interrupciones.
- Inversión Privada: Los empresarios locales deben apostar por abrir cafés, galerías y pequeños teatros en las casas coloniales.
En conclusión, Valledupar tiene la materia prima perfecta: el talento humano. Solo falta transformar la mentalidad de «ciudad de un solo evento» a un destino cultural permanente.