En primer lugar, es importante resaltar que el Concejo Municipal rindió un sentido tributo a la identidad cultural de la región. Mediante la entrega de Notas de Estilo, la corporación exaltó a los compositores Enrique Luis “Curry” Carrascal y Luis Durán Escorcia. En este sentido, el homenaje puso en primer plano la necesidad de reconocer en vida a quienes han construido la memoria del vallenato en Valledupar a través de la palabra cantada.
Asimismo, esta distinción trascendió el acto protocolario para convertirse en un gesto de gratitud colectiva. Debido a que sus obras han acompañado a distintas generaciones, estos creadores han logrado mantener vigente la esencia del folclor. Por lo tanto, sus canciones representan un patrimonio sonoro que identifica a la ciudad ante el mundo entero.
Un compromiso con la memoria cultural
En segundo lugar, durante la ceremonia, ambos autores expresaron su emoción por recibir este respaldo en su propia tierra. Por ejemplo, Carrascal y Durán Escorcia destacaron que Valledupar es la fuente de inspiración donde nacen las historias y vivencias que luego transforman en versos. De igual manera, el concejal Jorge Luis Arzuaga, proponente de la iniciativa, señaló que estas exaltaciones buscan preservar el legado del vallenato en Valledupar.
Por otra parte, la corporación reafirmó su intención de seguir apoyando a los artistas que dedican su vida a engrandecer la música tradicional. Mientras que el mercado musical evoluciona, el reconocimiento a la composición clásica asegura que las raíces se mantengan intactas. En consecuencia, este tipo de actos fortalecen el sentido de pertenencia de los habitantes del Cesar.
Defensa de la identidad regional
En este sentido, el reconocimiento no solo premia el pasado, sino que motiva a las nuevas generaciones de autores. No obstante, el reto actual consiste en que estas letras sigan sonando en las parrandas y festivales locales. Finalmente, el acto concluyó con un mensaje de unidad en torno a la defensa de nuestra expresión artística más importante.
En conclusión, exaltar el vallenato en Valledupar es, en realidad, proteger el alma de la capital mundial de este género.