La categoría Acordeonera Mayor se consolida hoy como una de las más competitivas del Festival de la Legendaria Vallenata 2026. Con 12 participantes en escena, la edición 59 del certamen abre un nuevo capítulo para el talento femenino. En esta ocasión, figuras experimentadas y jóvenes promesas buscan quedarse con la corona en Valledupar.
El protagonismo femenino en el Festival Vallenato ya no es una novedad, sino una realidad en crecimiento. Este 2026, la categoría vuelve a posicionarse como uno de los espacios más esperados, debido a que combina trayectoria, técnica y nuevas apuestas musicales. Las 12 acordeoneras se miden desde este 28 de abril en el Parque de Los Algarrobillos, donde deben demostrar dominio absoluto de los cuatro aires: paseo, merengue, son y puya.
Favoritas y herencia musical
Entre las aspirantes destacan nombres con recorrido y títulos previos. Leydy Carolina Salgado, pionera en escenarios femeninos, llega con una propuesta sólida. Asimismo, Sara Valentina Rhenals, quien ya ganó en categorías infantiles, se perfila como una fuerte competidora. También resalta Alexandra Maciel, integrante de Las Musas del Vallenato, cuya agrupación abrió espacios históricos para las mujeres en el género.
Miriam Méndez, virreina en 2025, regresa con mayor experiencia tras protagonizar una de las finales más recordadas. Igualmente, Jenifer Aragón completa el grupo de favoritas, aportando frescura y evolución técnica a la competencia. El cuadro de aspirantes lo integran también Sarid Antolinez, María del Rosario Ortiz, Nickoll Peñaranda, Diangely Valencia, Ana María Borrego, Nikole Mengual y Daila Huelva, quienes aportan diversidad regional.
Un cambio estructural en el vallenato
La categoría Acordeonera Mayor representa un cambio profundo dentro del folclor. Durante décadas, los hombres dominaron el acordeón; sin embargo, hoy las mujeres compiten al más alto nivel y redefinen el género. Por lo tanto, el Festival Vallenato 2026, que rinde homenaje al Binomio de Oro, encuentra en estas mujeres una nueva narrativa donde la tradición evoluciona sin perder su esencia.