Aunque aún faltan 21 meses para que termine el mandato del alcalde Ernesto Orozco Durán, en Valledupar ya empiezan a surgir conversaciones sobre los perfiles que podrían entrar en el próximo escenario electoral. Las recientes elecciones al Congreso movieron el tablero político y abrieron espacio para nuevas discusiones.
Más allá de candidaturas oficiales, lo que realmente comienza a tomar fuerza es una pregunta clave: ¿qué tipo de liderazgo necesita la ciudad? El debate ya no se centra solo en quién podría aspirar, sino en si el futuro de la Alcaldía debería abrirse a figuras fuera de la política tradicional.
Perfiles que empiezan a sonar
En ese contexto aparecen algunos nombres que, sin estar en campaña ni hacer movimientos públicos, llaman la atención por su trayectoria en distintos sectores.
Uno de ellos es Fabio Torres, publicista, empresario y conferencista. Su trabajo durante más de dos décadas al frente de Zona Creativa y su presencia en espacios de formación lo posicionan como un perfil ligado al emprendimiento y la comunicación.
También surge el nombre de Gonzalo Quiroz, rector del Colegio Nacional Loperena y exsecretario de Educación del Cesar. Su gestión en el sector educativo y los resultados institucionales lo perfilan como una figura asociada al liderazgo académico y la experiencia pública.
A la lista se suma Carlos Cadena Beleño, periodista radial y director del programa de opinión La Verdad y Punto, desde donde ha participado activamente en el debate sobre la realidad local. Su nombre representa un perfil vinculado al análisis de ciudad y la formación de opinión pública.
Sin candidaturas, pero en conversación
Por ahora, ninguno ha confirmado aspiraciones ni ha manifestado interés electoral. Sin embargo, el hecho de que comiencen a mencionarse refleja una inquietud creciente en la ciudadanía: la búsqueda de opciones distintas para dirigir Valledupar.
El debate no gira únicamente alrededor de nombres. También pone sobre la mesa temas clave como la planeación urbana, el desarrollo, la educación, la movilidad y las oportunidades. Muchos sectores siguen reclamando respuestas más sólidas, lo que alimenta la idea de replantear el tipo de liderazgo que necesita la ciudad en los próximos años.
¿Abrirse a nuevos liderazgos?
En ese escenario, la discusión sobre eventuales candidaturas se convierte en una invitación a evaluar si Valledupar está dispuesta a abrir espacio a perfiles provenientes de la empresa, la academia o los medios, más allá de los liderazgos tradicionales. La conversación apenas comienza, pero deja una señal clara: la ciudad no solo piensa en quién la gobernará, sino en cómo quiere ser gobernada.