El ataque en El Burro, corregimiento de Pailitas, dejó cinco policías heridos, graves daños en la subestación y nuevas dudas sobre la capacidad de respuesta frente a las acciones armadas en el sur del Cesar. El hostigamiento ocurrió la noche del miércoles 22 de julio, en un punto estratégico cercano a la Ruta del Sol, mientras las autoridades investigan si uno de los explosivos fue lanzado desde un dron.
El ataque en El Burro golpeó un corredor estratégico
La acción armada comenzó aproximadamente a las 8:00 de la noche y se prolongó durante siete u ocho minutos. Los responsables dispararon ráfagas de fusil contra la parte frontal de la Subestación de Policía de El Burro y lanzaron artefactos explosivos hacia la zona posterior de las instalaciones.
La ubicación del puesto policial aumenta la preocupación. El Burro se encuentra junto a la Ruta del Sol Sector 2, corredor que conecta el interior del país con la Costa Caribe y que resulta fundamental para el transporte de pasajeros, alimentos y mercancías. El atentado no solo puso en riesgo a los uniformados, sino también la tranquilidad de una comunidad atravesada diariamente por un alto flujo vehicular.
El hecho ocurre en medio de otras alertas por el orden público en esta zona del departamento. Meses atrás, el secuestro de un empresario en Pailitas generó operativos de la Policía y el Ejército en rutas rurales y sectores cercanos a la Serranía del Perijá.
Fusiles, tatucos y una versión bajo verificación
Los primeros reportes indican que los atacantes utilizaron fusiles y explosivos artesanales conocidos como tatucos. Videos e imágenes divulgados después del hostigamiento también abrieron la posibilidad de que uno de los artefactos fuera transportado o lanzado desde un dron.
Sin embargo, las autoridades todavía no han confirmado oficialmente el empleo de esa aeronave no tripulada. La versión permanece bajo análisis de los equipos de inteligencia, investigación criminal y expertos encargados de inspeccionar los restos encontrados en la zona.
Tampoco existe una atribución definitiva. Una de las hipótesis preliminares apunta a una posible participación de integrantes del Ejército de Liberación Nacional, ELN, pero la Policía aclaró que aún no ha identificado formalmente al grupo responsable. Hasta el momento, tampoco se conocen capturas relacionadas con el atentado.
Cinco policías heridos y daños en la subestación
El balance inicial hablaba de tres policías afectados. No obstante, después de las valoraciones médicas, las autoridades actualizaron la cifra a cinco uniformados heridos por pequeñas esquirlas en diferentes partes del cuerpo.
Todos recibieron atención médica y se encuentran fuera de peligro. Algunos fueron trasladados a Valledupar para continuar con exámenes especializados y descartar complicaciones derivadas de las explosiones.
El secretario de Gobierno del Cesar, Eduardo Esquivel, confirmó que cerca del 45 % de la infraestructura policial quedó afectada. Las imágenes conocidas tras el ataque muestran daños en el techo, las paredes, la fachada y varias dependencias internas.
“El Gobierno departamental rechaza este ataque cobarde a la estación de Policía de El Burro. Avanza la investigación para precisar el grupo exacto que realizó este ataque”, manifestó Esquivel, funcionario encargado de coordinar asuntos de seguridad y orden público desde la Secretaría de Gobierno del Cesar.
Fuerza Pública reforzó la seguridad
Después del hostigamiento, la Policía activó sus protocolos operacionales en coordinación con las Fuerzas Militares. Las unidades reforzaron la presencia en el corregimiento, aseguraron los alrededores de la subestación y desplegaron acciones para prevenir otro ataque.
Los equipos de investigación recopilan restos de los explosivos, revisan posibles rutas de escape y buscan establecer desde qué puntos dispararon los responsables. La Policía Nacional en Pailitas mantiene presencia institucional mientras avanzan las indagaciones.
El sur del Cesar vuelve a encender sus alarmas
El ataque profundizó la preocupación por la seguridad en los corredores que conectan a Pailitas, Pelaya, Aguachica y otros municipios del sur del Cesar. En esta zona también se han registrado secuestros, amenazas y acciones atribuidas preliminarmente a estructuras armadas que aprovechan las áreas rurales y las rutas hacia Norte de Santander.
Casos como el secuestro de un ganadero en la vía Ocaña–Aguachica ya habían generado llamados para fortalecer la vigilancia en los corredores comerciales. Asimismo, la Policía ha advertido sobre distintos factores que alimentan la inseguridad en el Cesar.
La Gobernación rechazó el atentado y anunció coordinación permanente con la Fuerza Pública. Ahora, la prioridad será identificar a los responsables, determinar si realmente utilizaron un dron y establecer qué medidas se adoptarán para proteger tanto a los uniformados como a los habitantes de El Burro.