Uno de los relatos más impactantes durante el debate fue la incursión de grupos de motociclistas en el Parque de la Vida. Según los corporados, familias y niños tuvieron que abandonar el lugar ante el temor causado por jóvenes realizando maniobras peligrosas y piques ilegales dentro de las áreas peatonales.
«Valledupar está perdiendo sus espacios públicos. El ciudadano hoy tiene miedo de salir a un parque porque no sabe si regresará a casa», manifestó uno de los diputados durante su intervención.
Fallas críticas en la línea de emergencias 123
A la crisis de inseguridad en Valledupar se suma un componente técnico alarmante: el mal funcionamiento de la línea 123. El diputado Jorge Pana alertó que este servicio de respuesta inmediata presenta fallas críticas, dejando a las víctimas de robos en viviendas y comercios en una situación de total indefensión.
La falta de respuesta oportuna por parte de la fuerza pública no solo facilita el escape de los delincuentes, sino que profundiza la desconfianza de la ciudadanía hacia las instituciones.
Exigencia de resultados y no de discursos
Aunque la Asamblea ha aprobado recursos significativos para la dotación de la Policía y el fortalecimiento de la vigilancia tecnológica, el consenso es unánime: la ciudadanía exige resultados visibles. La percepción de inseguridad ha escalado debido a hechos violentos registrados en cámaras de seguridad que se viralizan diariamente en redes sociales, creando un clima de zozobra constante.
Además de la sesión reservada, los diputados insistirán en una audiencia pública donde la administración municipal rinda cuentas sobre el plan de contingencia para frenar el expendio de drogas en sectores críticos, incluso en zonas aledañas a los centros de poder administrativo. La meta es clara: recuperar la tranquilidad de la «Ciudad de los Santos Reyes» antes de que la situación sea irreversible.