Valledupar no solo es referente cultural y musical en el país. También marca territorio en los espacios donde se toman decisiones estratégicas. La llegada de Silvana Habib Daza a Asoenergía y de María Consuelo Araújo a la Cámara Colombiana de la Infraestructura confirma un gran momento. Efectivamente, este protagonismo se suma a la gestión de Luz Stella Murgas en Naturgas.
Un fenómeno de posicionamiento regional
Más que una coincidencia, la presencia de estas tres mujeres refleja un fenómeno de posicionamiento. Por esta razón, el talento del Cesar hoy ocupa escenarios históricamente dominados por otras élites. Desde sectores como el gas y la infraestructura, estas profesionales impactan la competitividad nacional. En consecuencia, el liderazgo femenino vallenato participa en decisiones que afectan la calidad de vida de millones de personas.
Silvana Habib y el desafío energético
Uno de los nombramientos más recientes es el de la abogada Silvana Habib Daza. Ella asumió oficialmente la dirección ejecutiva de Asoenergía. Su llegada ocurre en un momento sensible debido a las discusiones sobre tarifas eléctricas. Debido a su trayectoria, Habib tiene el desafío de defender los intereses de los grandes consumidores industriales. Su experiencia previa en la Agencia Nacional de Minería avala su capacidad técnica.
Infraestructura y sostenibilidad con María Consuelo Araújo
Asimismo, destaca la designación de María Consuelo Araújo Castro en la Cámara Colombiana de la Infraestructura (CCI). Su nombramiento inicia una nueva etapa tras dos décadas de una misma dirección. Por consiguiente, Araújo asume la responsabilidad de fortalecer la infraestructura como política de Estado. Su visión está enfocada en la sostenibilidad y la incorporación de herramientas modernas como la inteligencia artificial.
Luz Stella Murgas y la transición energética
El tercer nombre clave es el de Luz Stella Murgas. Desde la presidencia de Naturgas, ella se ha consolidado como una voz influyente. De hecho, su gestión defiende el gas natural como fuente clave para la transición energética. Además, busca reducir brechas sociales ampliando el acceso de los hogares a servicios básicos. Su liderazgo institucional es hoy un pilar en el debate energético nacional.
Finalmente, el ascenso de estas tres dirigentes demuestra que el «poder vallenato» tiene una nueva dimensión. Ya no solo se escucha en el acordeón, sino también en las oficinas donde se define el futuro de Colombia.