Luego de dos meses de angustia y tratamientos suspendidos, varias familias de niños con autismo en Valledupar recibieron una noticia que les devuelve la esperanza. Esta semana se reactivará la atención terapéutica para los menores afectados, tras la intervención directa de las autoridades de salud y en medio de una investigación formal por presuntos maltratos en un centro especializado.
La reanudación de las terapias ocurre después de semanas de incertidumbre para padres y cuidadores. Las familias denunciaron presuntos episodios de maltrato verbal y físico dentro de un centro de atención previo. Esta situación encendió las alarmas de los entes de control y dejó a los menores sin el acompañamiento profesional que requieren para sus procesos de desarrollo.
Compromisos de la Secretaría de Salud
Fanny Nova Benavides, madre de uno de los afectados, confirmó que la Secretaría de Salud departamental participó en una mesa de trabajo para solucionar la crisis. Este encuentro dejó compromisos concretos para garantizar que los niños con autismo en Valledupar regresen a tratamiento desde esta misma semana. La gestión institucional busca evitar que los trámites administrativos sigan bloqueando el derecho a la salud de esta población vulnerable.
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De acuerdo con la información suministrada, tres menores retomarán sus terapias en el centro especializado Siramat. Los padres eligieron esta institución porque ya contaban con experiencias previas positivas y condiciones adecuadas para el proceso. Además, la decisión contempla avanzar hacia una contratación directa que prevenga nuevas interrupciones en la prestación del servicio.

Investigación y retrocesos en la salud
El caso no solo expuso la vulnerabilidad de los niños con autismo en Valledupar, sino también las limitaciones del sistema de salud local. Las madres insisten en que la oferta de prestadores debe ser diversa para evitar que cualquier irregularidad en un centro afecte el desarrollo de los pacientes. Actualmente, la Fiscalía adelanta las investigaciones pertinentes para esclarecer las denuncias de maltrato y determinar responsabilidades.
Durante los dos meses de inactividad, varios niños presentaron retrocesos significativos en sus procesos. Esta situación incrementó el nivel de estrés en los hogares y la urgencia de una respuesta estatal. Por ello, el regreso a la atención representa un alivio emocional para las familias que luchan por una atención digna. Finalmente, la expectativa se centra en que la atención para los niños con autismo en Valledupar sea segura, constante y libre de cualquier tipo de violencia.