Detrás de las cifras de ocupación en Valledupar hay una realidad que define el día a día: miles de hogares dependen del trabajo por cuenta propia para subsistir. En una economía donde el comercio callejero, los pequeños negocios y los servicios informales predominan, el “rebusque” sigue siendo la principal salida.
Una ciudad sostenida por el trabajo independiente
Según el DANE, entre diciembre de 2025 y febrero de 2026 la ciudad registró 74.317 trabajadores por cuenta propia, una cifra que evidencia el peso de la economía informal.
De los 196.000 ocupados, el 63,4 % trabaja en la informalidad, lo que ubica a Valledupar entre las ciudades con mayores dificultades de formalización en el país.

El comercio, el corazón del rebusque
El sector que más concentra esta dinámica es el de comercio y reparación de vehículos, con cerca de 44.000 ocupados. Allí se encuentran vendedores, tenderos y pequeños emprendedores que sostienen buena parte del movimiento económico local.
A esto se suman actividades como transporte, almacenamiento, servicios y entretenimiento, donde también predomina el ingreso diario. En estos sectores trabajan conductores, mototaxistas, músicos y otros independientes que dependen de lo que produzcan cada jornada.
El reto no es solo trabajar, es cómo se trabaja
Aunque Valledupar mantiene una tasa de desempleo de un dígito, la lectura de fondo es clara: el problema no es solo generar empleo, sino mejorar su calidad.
Hoy, una gran parte de la población no depende de un salario fijo, sino de lo que logre vender o producir cada día, en condiciones marcadas por la inestabilidad.

Una base empresarial limitada
Las cifras también muestran un tejido empresarial reducido. Mientras 93.000 personas son empleados particulares, apenas 4.000 son empleadores y cerca de 12.000 trabajan en el sector público.
Este contraste confirma que la ciudad funciona, en gran medida, gracias a una economía popular que sostiene a miles de familias, pero que también expone a muchos trabajadores a la falta de seguridad social y protección laboral.
Más que cifras, una realidad cotidiana
Más que un dato estadístico, el número de trabajadores por cuenta propia refleja una ciudad donde el esfuerzo individual y la búsqueda diaria del sustento siguen siendo el motor principal de la economía.