En el tradicional Balneario Hurtado, a orillas del río Guatapurí, se levanta una obra que en su momento buscó preservar la memoria cultural de la ciudad: el Pueblito Vallenato. Este espacio recrea el Valledupar de antaño con casitas de bahareque, callejones empedrados y una marcada esencia costumbrista.
Un proyecto para revivir el viejo Valledupar
El Pueblito Vallenato nació a comienzos de la década de los 90 durante la administración del exalcalde Aníbal Martínez Zuleta. La iniciativa hizo parte de una apuesta por fortalecer el turismo y rescatar la identidad cultural de la ciudad.
El proyecto buscó recrear los espacios tradicionales del llamado “viejo Valledupar”, ese que evocan relatos populares y canciones como las del “Viejo Bolaño”, donde la vida giraba en torno a tertulias, callejones y viviendas de bahareque. Más allá de lo arquitectónico, el lugar quiso consolidarse como un punto de encuentro cultural para que locales y turistas conectaran con las raíces del vallenato y la historia de la ciudad.

Un atractivo turístico con identidad propia
El Pueblito Vallenato ocupa una zona estratégica del Balneario Hurtado. Su diseño integró casitas de bahareque, senderos empedrados, espacios para tertulias y áreas de descanso con vista al río.
Durante varios años, el sitio se consolidó como un referente turístico, ya que ofrecía una experiencia que combinaba paisaje, historia y tradición vallenata.
El deterioro que marcó su destino
Con el paso del tiempo, el abandono institucional comenzó a afectar el lugar. La falta de mantenimiento, inversión y control permitió que el espacio se deteriorara progresivamente. En 2015, incluso, autoridades ambientales intervinieron el sitio por problemas sanitarios, como el vertimiento de aguas residuales al río Guatapurí, lo que evidenció el estado crítico de su infraestructura.
De símbolo cultural a espacio olvidado
Hoy, el Pueblito Vallenato es considerado por muchos como un “monumento a la indiferencia”. Lo que antes fue un atractivo turístico, ahora presenta infraestructura deteriorada, uso inadecuado del espacio, presencia de basuras y una evidente pérdida de su valor cultural. Según diferentes voces locales, el sitio dejó de ser atractivo para visitantes y terminó convertido en un espacio subutilizado e inseguro. Además, durante años ha servido como refugio de habitantes de calle y punto de problemáticas sociales, lo que ha incrementado la percepción de inseguridad en el sector.

Intentos de recuperación en medio de la polémica
En los últimos años se han planteado iniciativas para recuperar el Pueblito Vallenato, incluyendo alianzas público-privadas para su adecuación y uso comercial. Sin embargo, estos proyectos han generado controversia entre la comunidad, especialmente por el temor a la privatización de un espacio considerado patrimonio cultural.
Un llamado a rescatar la memoria cultural
El Pueblito Vallenato no es solo una infraestructura abandonada; representa un intento por conservar la esencia del Valledupar de sus inicios, ese de casas de barro, tertulias y tradición oral. Su estado actual refleja no solo el deterioro físico, sino también la pérdida de un espacio clave para la identidad cultural de la ciudad. Hoy, el reto para las autoridades y la ciudadanía es claro: recuperar este lugar emblemático y devolverle su valor como símbolo del patrimonio vallenato, garantizando no solo su restauración, sino también su conservación y seguridad.