El Mirador del Ecce Homo volverá a posicionarse como uno de los principales puntos de encuentro durante la Semana Santa en Valledupar, con una programación diseñada para integrar fe, tradición, arte y emprendimiento en un mismo espacio. La agenda, que se desarrollará entre el 29 de marzo y el 5 de abril, busca ofrecer a propios y visitantes una experiencia que trascienda los actos litúrgicos y resalte las expresiones culturales propias de la región.
Programación religiosa y cultural
Las actividades iniciarán con la eucaristía del Domingo de Ramos y se extenderán durante toda la semana con encuentros religiosos, recitales, exposiciones de arte sacro, muestras de dulces típicos y una feria de emprendedores. De esta manera, el tradicional cerro del Ecce Homo se consolida no solo como un lugar de devoción, sino también como una vitrina de la identidad vallenata en una de las temporadas más importantes del calendario católico.

Participación ciudadana y tradición
Uno de los aspectos más relevantes de la agenda es la combinación entre espacios de recogimiento espiritual y actividades orientadas a fortalecer la participación ciudadana. Durante la semana habrá escenarios para compartir testimonios de fe, recordar los milagros atribuidos al Ecce Homo y disfrutar de manifestaciones artísticas ligadas a la tradición religiosa, en una apuesta por mantener vigente una costumbre que sigue convocando a diferentes generaciones.
Impulso al emprendimiento local
El componente cultural tendrá un papel clave con la participación de dulceras tradicionales, la exposición de arte religioso y la feria Expo Ecce Homo. Estas iniciativas buscan no solo enriquecer la experiencia de los asistentes, sino también impulsar el emprendimiento local y dinamizar la economía durante una temporada de alta afluencia de visitantes en la ciudad.
Senderismo de resurrección, acto simbólico de cierre
Entre los momentos más representativos se encuentra el senderismo de resurrección, programado para la madrugada del domingo 5 de abril. Esta caminata, acompañada con banderas blancas, simboliza esperanza, paz y renovación espiritual, y se proyecta como uno de los actos más emblemáticos de la celebración en este punto de Valledupar.
Con esta agenda, el Mirador del Ecce Homo reafirma su importancia como referente de turismo religioso y cultural, integrando espiritualidad, memoria colectiva y participación comunitaria en una celebración que cada año gana mayor relevancia en la ciudad.