a intención de la Alcaldía de Valledupar de solicitar un nuevo empréstito por $130.000 millones ya empezó a generar reacciones en el Concejo Municipal, donde algunos sectores anticipan una discusión de fondo sobre hasta dónde puede seguir endeudándose el municipio y bajo qué criterios deben comprometerse sus recursos.
La Alcaldía de Valledupar radicó ante el cabildo una propuesta para obtener autorización de un nuevo cupo de endeudamiento y financiar obras en corregimientos. Si el Concejo la aprueba, el municipio sumará este compromiso a los $150.000 millones que avaló el año pasado durante la administración de Ernesto Orozco, con lo que el endeudamiento total llegaría a $280.000 millones.
Desde la Secretaría de Hacienda, la administración local sostiene que el municipio tiene capacidad para asumir esta nueva obligación, argumentando que hubo un aumento en los ingresos corrientes de libre destinación. Bajo esa línea, el gobierno municipal espera ahora que el Concejo cite el proyecto para socializar sus alcances y justificar la necesidad de este nuevo cupo.
Empréstito de Valledupar 2026 y la propuesta de la Alcaldía
Sin embargo, el anuncio no pasó inadvertido en el escenario político. Uno de los primeros en marcar distancia fue el concejal Jesús Perpiñán, quien anticipó públicamente que no respaldará la iniciativa y que su voto será negativo. Su posición deja ver que la discusión no se limitará al monto solicitado, sino que también tocará temas como la sostenibilidad fiscal, la conveniencia del endeudamiento y la oportunidad política del proyecto.
El reparo de Perpiñán se centra en que, a poco más de un año de finalizar el actual gobierno, no sería conveniente comprometer de manera amplia las finanzas públicas sin que exista una justificación suficientemente clara y técnica. Con ello, el debate empieza a girar no solo en torno a las obras que se pretenden ejecutar, sino al impacto que este tipo de decisiones puede tener sobre la estabilidad financiera del municipio a futuro.
Así, el nuevo empréstito se perfila como uno de los temas que más tensión puede generar en el Concejo en las próximas semanas. De un lado, la Alcaldía defiende la necesidad de llevar inversión a la zona rural; del otro, surgen voces que advierten sobre el peso que tendría seguir aumentando la deuda pública local en medio del actual periodo administrativo.
Más allá del resultado que tenga el proyecto, el tema vuelve a poner sobre la mesa una pregunta de fondo en Valledupar: cómo equilibrar la urgencia de ejecutar obras con la responsabilidad de no sobrecargar las finanzas del municipio.