La crisis del acueducto y alcantarillado en Valledupar volvió a quedar en evidencia durante un debate de control político en la Asamblea del Cesar, donde diputados y entidades coincidieron en que la ciudad sigue enfrentando los mismos problemas estructurales, a pesar de los cambios de interventores y de los años de discusión sobre soluciones de fondo.
El debate dejó una conclusión central: el crecimiento urbano de Valledupar ya superó la capacidad de respuesta de la infraestructura actual, especialmente en materia de alcantarillado, donde el colapso del sistema se ha convertido en una preocupación recurrente para distintos sectores de la ciudad.
Durante la sesión, participaron Emdupar, Aguas del Cesar y representantes de las administraciones municipal y departamental, en un intento por destrabar acciones que permitan actualizar la consultoría del plan maestro de acueducto y alcantarillado, documento que existe desde 2013 pero que hoy resulta insuficiente frente a la realidad actual de la capital del Cesar.

Piden planeación frente al crecimiento de Valledupar
Desde la Asamblea del Cesar se insistió en que Valledupar necesita dejar atrás la improvisación y avanzar hacia una planeación ajustada al crecimiento de la ciudad, ya que los problemas de aguas residuales, baja presión en el servicio y redes insuficientes siguen afectando de manera cotidiana a muchos barrios.
Uno de los puntos más sensibles del debate fue el papel de Emdupar. Aunque se reconoció que la empresa puede mantener la operación básica, pagar nómina y atender mantenimientos menores, también quedó claro que no tiene la fortaleza financiera necesaria para asumir procesos de expansión que respondan a la demanda actual y futura de la ciudad.
Varios diputados cuestionaron además que, pese al paso de varios agentes interventores, la situación no haya mostrado cambios significativos. Para algunos sectores, la intervención no se ha traducido en mejoras visibles para la ciudadanía, que sigue padeciendo deficiencias en servicios esenciales.

Las quejas ciudadanas siguen y el reto es pasar a soluciones
El malestar institucional coincide con el cansancio ciudadano. Desde la Asamblea recordaron que las quejas por fallas en agua potable y alcantarillado son permanentes, sobre todo en sectores donde las aguas residuales y las dificultades en el suministro ya hacen parte de la rutina diaria.
Ahora, la apuesta de las entidades es trabajar de manera articulada para actualizar el plan maestro y definir una ruta que permita modernizar el sistema. Sin embargo, el reto de fondo sigue siendo el mismo: que Valledupar logre pasar del diagnóstico repetido a soluciones concretas para una crisis que lleva años afectando la calidad de vida en la ciudad.