El Gobierno de Estados Unidos comenzó a sustituir oficialmente el término “inteligencia artificial” por “superinteligencia”, una decisión impulsada por el presidente Donald Trump que ha abierto un debate entre política, tecnología y marketing. Expertos advierten que ambas expresiones no significan lo mismo desde el punto de vista científico.
La administración estadounidense sostiene que el nuevo término representa mejor las capacidades y el potencial de los sistemas tecnológicos actuales. La orden, sin embargo, mantiene inicialmente como definición de “superinteligencia” las mismas tecnologías que la legislación federal ya identifica como inteligencia artificial, mientras se prepara una propuesta para establecer una definición federal específica.
¿Es realmente “superinteligencia”?
El cambio genera interrogantes porque, en el campo académico y tecnológico, superinteligencia ya tiene un significado distinto. Generalmente se utiliza para describir un escenario futuro en el que una máquina pueda superar de manera amplia las capacidades intelectuales humanas, algo que los sistemas disponibles actualmente no han alcanzado.
Pedro Domingos, profesor de Ciencias de la Computación de la Universidad de Washington, explicó a DW que la mayoría de los sistemas actuales no pueden considerarse superinteligentes. A su juicio, utilizar esa denominación para toda la inteligencia artificial puede resultar engañoso porque las máquinas actuales destacan en determinadas tareas, pero eso no significa que posean una inteligencia superior al ser humano en todos los ámbitos.
La expresión “inteligencia artificial” tiene además una historia de siete décadas. Fue adoptada como nombre del campo de investigación durante el encuentro de Dartmouth, en Estados Unidos, en 1956. Desde entonces se convirtió en el término utilizado internacionalmente para referirse a tecnologías capaces de ejecutar tareas asociadas con capacidades humanas como razonamiento, aprendizaje, reconocimiento de patrones o generación de contenido.
Entre tecnología y estrategia
Detrás de la nueva denominación también aparece la competencia tecnológica internacional. La Casa Blanca presenta el desarrollo de estos sistemas como un elemento central de la innovación y la competitividad de Estados Unidos y defiende una política destinada a acelerar su expansión.
El concepto incluso comenzó a aparecer en las relaciones entre Washington y Pekín. Tras la reciente visita de Estado del presidente chino Xi Jinping, la Casa Blanca informó que ambos países acordaron utilizar el término “super intelligence” en un diálogo bilateral sobre los riesgos y beneficios de estas tecnologías y crear un canal para abordar posibles incidentes relacionados con ellas.
Sin embargo, el cambio de nombre dentro del Gobierno estadounidense no significa que la comunidad científica o la industria tecnológica internacional hayan abandonado el término inteligencia artificial. DW señala que académicos consultados consideran que la denominación promovida por Trump puede exagerar las capacidades actuales de los modelos.
@larazon.es 🤖 Trump cambia el nombre de la inteligencia artificial: ahora será “superinteligencia” El presidente de Estados Unidos ha ordenado que las agencias federales dejen de utilizar los términos “inteligencia artificial” e “IA” en sus comunicaciones oficiales y los sustituyan por “superinteligencia” y “SI”. El cambio afecta a documentos públicos, páginas web, informes y comunicaciones del Gobierno. #Trump #EstadosUnidos #InteligenciaArtificial #Superinteligencia #Tecnología
♬ sonido original – La Razón
¿Marketing o una nueva etapa tecnológica?
La discusión va entonces más allá de las palabras. Mientras la Casa Blanca argumenta que “superinteligencia” representa mejor el potencial de la tecnología, especialistas sostienen que utilizar ese término antes de que existan sistemas capaces de superar ampliamente al ser humano podría generar expectativas equivocadas.
El debate apenas comienza. Por ahora, en el Gobierno federal de Estados Unidos la orden es clara: la administración Trump quiere hablar de “superinteligencia” donde antes hablaba de inteligencia artificial. Fuera de ese ámbito, la IA continúa siendo la denominación predominante y el concepto de una verdadera superinteligencia sigue asociado a capacidades que los sistemas actuales todavía no poseen.