En una de las principales arterias viales de la ciudad, que ofrece la bienvenida al hospital Rosario Pumarejo de López, el más representativo de la ciudad, se encuentra el parque de La Biblia que hace mucho tiempo fue el parque Santa Lucía y contaba con un letrero que daba identidad al sitio. Ese rincón que alguna vez fue encuentro de familias, niños y adolescentes que llegaban hasta allí en busca de recreación, es hoy un escenario en ruinas, abandonado por las autoridades municipales que poco o nada han hecho para mejorar su infraestructura y que vuelva a ser un espacio verde apto para el descanso.
Durante el gobierno de Augusto “Tuto” Uhía se invirtieron importantes recursos en la recuperación y adecuación de parques en el municipio de Valledupar, sin embargo, este quedó entre ruinas en el olvido y no se ordenó ni un solo centavo en su recuperación.
El parque de La Biblia es hoy un lugar desordenado, lleno de basuras, con senderos en concreto roto llenos de maleza que se levantan con cada paso, no cuenta con ningún tipo de amoblamiento, no existen juegos recreativos para niños, ni bancas para el reposo, ni zonas verdes, solo inmensos árboles de caucho y roble que tampoco han tenido el mantenimiento adecuado a largo de todos estos años.Allí pululan las ventas de comidas que en algunos casos son antihigiénicas, en medio de orinales y vertederos de aguas malolientes, lavaderos de carros, kioskos donde se ofrecen servicios de fotocopias, impresiones, llaves al minuto, pero también es un “terminalito” de vehículos que viajan a los distintos municipios y poblaciones del departamento, creando un caos al entorno hospitalario en el que se encuentra.

Con el paso de los años este lugar se convirtió en un espacio para comunidades cristianas que vieron allí un escenario para llevar el mensaje bíblico, es así como se han realizado jornadas cristianas ubicando pasajes del texto sagrado en algunos de sus muros y árboles, mientras que algunas personas con megáfono en mano se encargan de predicar y cantar alabanzas, ocasionando contaminación auditiva en un lugar donde se atienden enfermos.
El parque de la Biblia es la entrada principal del hospital Rosario Pumarejo de López, por allí entran el gerente, el personal médico asistencial, los invitados especiales, secretarios de salud, ministros y hasta el presidente de la república, por ello, muchos de sus funcionarios se han quejado por el mal estado de la infraestructura, por los malos olores que emana sobre todo cuando llueve y el desorden que se percibe, lo que sin duda afecta el entorno hospitalario. Pero aun no llega la respuesta por parte de la administración municipal.

Quienes a diario transitan por allí corren el riesgo de accidentes por el levantamiento del concreto que se ha deteriorado por las inmensas raíces de los árboles, pero también están expuestos a la inseguridad del lugar, ya que en algunas horas del día y de la noche el parque es guarida de drogadictos y habitantes de calle que concurren en este lugar, lo que genera nerviosismo entre los transeúntes.
Vecinos del sector se han quejado en reiteradas ocasiones solicitando la intervención del parque, sin embargo, la administración municipal no ha escuchado el clamor de la ciudadanía que espera que el parque sea recuperado. El año anterior, la empresa ESTIV de a;umbral público cambió las luminarias ofreciendo mayor seguridad al lugar, sin embargo se requiere un trabajo urgente.
