La polémica por el concierto privado de Nelson Velásquez en Itagüí tomó un giro aún más oscuro. La concejal de Medellín, Claudia Carrasquilla, denunció que la fiesta de los capos en el penal de máxima seguridad tuvo un costo total estimado de 500 millones de pesos. Según la cabildante, este valor incluye no solo el show vallenato, sino también banquetes y licores de alta gama.
Específicamente, Carrasquilla reveló en Red+ Noticias que el artista vallenato habría cobrado 100 millones de pesos por su presentación. De este modo, se suma a la lista el cantante de música popular Luis Alfonso, quien supuestamente recibió 50 millones. Al parecer, los internos pagaron sumas exorbitantes para convertir la cárcel en un «resort» de lujo durante varias horas.
Detalles de la «Parranda Millonaria»
La denuncia señala que el evento comenzó a las 9:00 a. m. del pasado miércoles 8 de abril. Sumado a esto, los reclusos disfrutaron de un servicio de catering especial que incluía carnes finas y bebidas prohibidas en el penal. Ciertamente, la concejal calificó el hecho como una burla al país, comparándolo con los excesos de la época de Pablo Escobar en «La Catedral».
De hecho, se investiga la complicidad de un teniente y otros siete guardias del Inpec. En consecuencia, los uniformados habrían permitido el ingreso de los artistas y los equipos de sonido sin dejar registro oficial en los libros. En definitiva, el costo total de 500 millones de pesos salió, presuntamente, de los bolsillos de los cabecillas que participan en las mesas de «paz urbana».
Crisis en el Inpec y suspensión de diálogos
El escándalo de Nelson Velásquez en Itagüí ya provocó las primeras decisiones de peso. El Gobierno Nacional suspendió la mesa de diálogos con los grupos del Valle de Aburrá hasta que se esclarezca el origen del dinero. Mientras tanto, el director encargado del penal fue removido y la Procuraduría inició una indagación preliminar. En última instancia, el país espera respuestas sobre cómo una fiesta de medio mil millones de pesos pasó desapercibida ante los ojos del Estado.