Más de 2.000 personas participaron en Las Calles se Visten de Rosa en Valledupar, una jornada deportiva y solidaria que convirtió las calles de la ciudad en un escenario de apoyo a las mujeres que enfrentan el cáncer y de homenaje a quienes han vivido de cerca esta enfermedad.
La actividad llegó a su sexta edición y reunió a corredores de diferentes edades, familias completas, clubes deportivos, niños y adultos que asumieron el recorrido no solo como un desafío físico, sino también como una manera de acompañar simbólicamente a familiares, amigos y conocidos afectados por el cáncer.
Las Calles se Visten de Rosa reunió deporte y solidaridad
Durante la jornada participaron clubes de distintos municipios del Cesar. Entre ellos estuvo Runner Bosconia, cuyos integrantes resaltaron que este tipo de actividades permite fortalecer hábitos saludables y, al mismo tiempo, correr por personas cercanas que han superado el cáncer o siguen enfrentándolo.
La participación de niños y adolescentes también fue uno de los aspectos destacados de la carrera. La iniciativa busca que las nuevas generaciones se acerquen al deporte mientras fortalecen valores como la empatía, el acompañamiento y la solidaridad.
Los recorridos permitieron la presencia tanto de corredores experimentados como de personas que participaron por primera vez en una actividad de este tipo.
Historias personales detrás de cada kilómetro

La carrera estuvo marcada por testimonios de participantes que encontraron en el evento una forma de recordar y honrar a sus seres queridos.
Uno de ellos fue Rafael Mindiola, quien decidió participar en memoria de su hermano, fallecido hace ocho años a causa de leucemia. Su experiencia también sirvió para recordar que el cáncer puede afectar tanto a mujeres como a hombres y que la prevención y el reconocimiento temprano de señales de alerta siguen siendo fundamentales.
Otra de las participantes fue Cindy Arena Flores, quien completó el recorrido de cinco kilómetros y llegó a su tercera participación en la carrera. Para ella, la jornada representa un homenaje a las mujeres que han enfrentado el cáncer y han logrado superar la enfermedad.
También participaron menores de edad, entre ellos una niña que recorrió dos kilómetros y volvió a competir en Valledupar después de haber participado previamente en otro evento deportivo de la ciudad.
Valledupar volvió a correr por una causa

Más allá de los tiempos, las distancias o las posiciones de llegada, Las Calles se Visten de Rosa en Valledupar volvió a mostrar cómo el deporte puede convertirse en una herramienta de sensibilización.
La carrera busca promover hábitos saludables, fortalecer los vínculos familiares y generar conciencia alrededor del cáncer, convirtiendo cada kilómetro recorrido en un mensaje de respaldo para quienes atraviesan esta enfermedad.
Para muchos participantes, la meta no estuvo únicamente en cruzar la línea de llegada, sino en hacerlo llevando presente el nombre y la historia de una persona cercana.