Un nuevo escándalo sacude al sistema penitenciario del país. Recientemente, se conoció la realización de una lujosa fiesta dentro de la cárcel de Itagüí. En este evento, varios cabecillas de organizaciones delincuenciales protagonizaron una celebración con artistas y licor. Debido a la gravedad de los hechos, las autoridades ya iniciaron una investigación disciplinaria formal.
Detalles de la «narcofiesta» en el pabellón de alta seguridad
La denuncia se hizo pública el pasado 9 de abril. Según los reportes, la rumba ocurrió el día anterior en el pabellón de alta seguridad. En este lugar permanecen recluidos jefes criminales que participan en diálogos con el Gobierno Nacional. Por esta razón, el suceso ha generado una fuerte indignación en la opinión pública.
Versiones conocidas señalan que el evento contó con artistas vallenatos como Nelson Velásquez. Además, hubo servicio de catering y un número considerable de asistentes externos. De acuerdo con la información revelada, la fiesta reunió a cerca de cien personas. Asimismo, se estima que el costo superó los 500 millones de pesos, financiados presuntamente por los mismos internos.
Reacción inmediata del Inpec y cambios en la dirección
El Inpec reaccionó rápidamente tras conocerse los hechos. En consecuencia, la entidad anunció cambios inmediatos en la dirección del establecimiento. Esto incluye la salida del director encargado y el traslado del comandante de vigilancia. De igual forma, se confirmó la apertura de procesos disciplinarios contra los funcionarios de turno.
Por otro lado, la institución autorizó la intervención de grupos especiales en el pabellón afectado. El objetivo principal es restablecer el control total del centro carcelario. También se busca verificar las condiciones actuales de los internos involucrados en la celebración.
Cuestionamientos a la seguridad y la «Paz Total»
Desde el Inpec aclararon que la actividad no tenía autorización oficial. Por consiguiente, han surgido serios cuestionamientos sobre los controles internos del penal. Muchos sectores critican el manejo de los beneficios otorgados bajo la política de ‘Paz Total’.
Finalmente, diversos sectores exigen claridad absoluta sobre el ingreso de licor y visitantes a una zona de máxima seguridad. Sin duda, este caso pone nuevamente en debate los límites de la vigilancia en las prisiones colombianas.