Por : Lida Mendoza Orozco
El canto de los gallos y el aroma del café recién hecho no bastan para ahogar el silencio que deja cada caso de suicidio que ocurre en la capital del Cesar, la sociedad lo lamenta y se levanta un manto de inquietudes sobre lo que está ocurriendo con la salud mental de los vallenatos.
El año anterior, de acuerdo a las cifras de Medicina Legal, se presentó una baja tasa de mortalidad por autoeliminación con 2,6 por 100 mil habitantes, lo que se traduce en un importante trabajo articulado entre la administración municipal y las autoridades de salud, profesionales del sector médico, el comité de salud mental y el funcionamiento de centros de escucha que en 2025 atendieron alrededor de 2 mil personas, además de la capacitación a jóvenes en temas de derechos sexuales y proyecto de vida.
Los mayores casos de suicidio en el municipio se presentan en personas entre los 15 a 29 años, es decir, son los jóvenes quienes más están atentando contra su vida, lo que de acuerdo con médicos especialistas estaría relacionado no solo con problemas de salud mental, sino con el entorno en el que se desenvuelven, las presiones sociales a las que se ven sometidos, el desempleo, la violencia intrafamiliar, entre otros factores de riesgo.
La psiquiatra María Eugenia Sarmiento, miembro de de la Red Mundial de Suicidiología, destacó la necesidad de que se sigan desarrollando acciones sociales tendientes a apoyar a los jóvenes sin descuidar a la población adulta que también comete suicidio, pero lo más importante es que las familias estén en constante comunicación con sus seres queridos para atender cualquier cambio en su estado de ánimo o en su comportamiento.

“Hay cambios de comportamiento y estado de ánimo en las personas que tienen depresión que es una de las enfermedades mentales que desencadenan los suicidios, el querer estar aislados, no querer levantarse o estar irritados todo el tiempo, son algunas señales de alerta y cuando un padre observa estos comportamientos en sus hijos, debe acercarse mucho más a ellos, entablar un diálogo, abrazarlos, que ellos sientan que son importantes en su vida y buscar ayuda profesional”, sostuvo la psiquiatra, quien fue enfática al afirmar que en estos tiempos modernos el estrés es un detonante de la depresión, lo mismo que las situaciones difíciles o negativas que muchas personas deben enfrentar como divorcios, cambios de ciudad, desempleo, pérdida de los seres queridos, término de relaciones sentimentales, bulling, entre otros, por lo que buscar fortalecer la espiritualidad, también es una valiosa herramienta para prevenir casos de suicidio.
Los expertos coinciden en que la prevención no es solo trabajo de las autoridades de salud, la sociedad y las familias deben involucrarse tejiendo redes de apoyo en cada comunidad que se conviertan en puentes que contribuyan a la reducción de casos.
Estrategias de prevención
Para apoyar a la comunidad se han desarrollado importantes estrategias por parte de la administración municipal, que a través del Hospital Eduardo Arredondo Daza, el municipio cuenta con dos centros de escucha ubicados en la Casa de la Justicia del barrio La Nevada y en el CDV donde se brinda atención sicológica y emocional a quienes lo requieran. Asimismo, está a disposición de la ciudadanía la linea vital 3105668234 que opera las 24 horas del día los siete días a la semana para atender a las personas que se encuentran en riesgo.
Fortalecimiento de la Unidad de Salud Mental
En Valledupar, el Hospital Rosario Pumarejo de López cuenta con una unidad de salud mental, sin embargo, esta requiere ser intervenida para mejorar su infraestructura física que permita aumentar el número de camas para atender mayor cantidad de pacientes.
Las idea de mejorar esta unidad mental arrancó hace más de 15 años sin embargo comenzó a tener mayor fuerza desde el momento de la intervención del hospital, cuando se anunció que el proyecto de construcción de una nueva unidad mental sería una realidad. Los vallenatos siguen a la espera a pesar de que en este último año, el anterior interventor, José Octaviano Liñán Murgas, anunció que no se construiría una nueva infraestructura sino que se invertirían recursos en la adecuación de la ya existente, mensaje que fue confirmado por su sucesor Anselmo Hoyos, quien en rueda de prensa destacó que “que el proyecto inicial de construcción de una nueva unidad de salud mental se dejó a un lado para avanzar en uno que implica la adecuación y mejora de los diseños de la sede existente, adaptándose a las solicitudes del Ministerio de Salud para ajustar el proyecto inicial de ampliación”.
Mientras la ciudad celebra fiestas y carnavales al son de buenos vallenatos, se llama la atención para que los ciudadanos escuchen esos silencios que gritan. La vida de muchos jóvenes puede depender de que en el próximo acorde la comunidad entone la canción de la empatía y el acompañamiento, porque el sucidio se puede prevenir.
