El reciente aguacero que azotó a la capital del Cesar sirvió como prueba de fuego para la infraestructura verde de la ciudad. Mientras el sistema pluvial colapsaba en varios sectores, el balance forestal fue sorprendentemente positivo. El Cuerpo de Bomberos de Valledupar confirmó que, a diferencia de años anteriores, no se registraron bloqueos de vías ni daños a vehículos por caída de árboles.
Esta reducción en las emergencias no es casualidad. La concesión Valledupar Ciudad Verde atribuye el éxito a un plan de choque fitosanitario iniciado meses atrás. Las intervenciones mecánicas permitieron que las especies más antiguas y frondosas resistieran las fuertes ráfagas de viento sin representar un peligro para los transeúntes.

Sectores intervenidos y reducción de riesgos
El gerente de la concesión, Odacir Camargo, reveló que se han ejecutado 160 intervenciones en árboles con altos niveles de inclinación o pudrición. Entre los puntos más críticos se encontraba el parque Sicarare, donde un ejemplar de gran tamaño era sostenido únicamente por líneas de alta tensión, poniendo en riesgo el fluido eléctrico de toda la zona.
Las cuadrillas de poda han concentrado sus esfuerzos en barrios con arbolado denso como Garupal, Los Fundadores y El Progreso. Asimismo, el mantenimiento se extendió a la vía al Aeropuerto y el separador hacia Mercabastos. Estas acciones han sido posibles gracias a una base de datos alimentada por reportes ciudadanos, lo que permite priorizar los árboles que muestran señales externas de deterioro.
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La batalla contra las plagas
Un punto clave de la controversia han sido las podas severas. Camargo defendió estas medidas señalando que son la «última opción» para salvar individuos afectados por la pajarita y el comején. Estas plagas debilitan el tronco desde el interior, convirtiendo al árbol en una trampa mortal durante las lluvias.
El plan de gestión no se limita a la poda. La concesión aseguró que por cada ejemplar erradicado se realiza un proceso de destronque y siembra de nuevos árboles nativos. Con esto, se busca una renovación del arbolado urbano que garantice la sombra y el equilibrio climático de Valledupar sin comprometer la seguridad física de sus habitantes.