Valledupar está en un momento de muchos cambios. Si uno camina por sus calles, ve edificios nuevos y máquinas trabajando, lo que llena de ilusión a los vallenatos. Sin embargo, no todo es color de rosa; todavía hay sombras que no dejan que ese progreso se note en el bolsillo y en la tranquilidad de todos.
El Centro Cultural de la Música Vallenata: Un gigante que espera su luz
Todos vemos con orgullo el Centro Cultural de la Música Vallenata (CCMV), esa obra que costó tanto y que promete ser la casa de nuestro folclor. Pero hay una realidad que nos duele: el edificio está listo en un 97%, pero sigue «a oscuras» en su conexión definitiva.Para que lo entendamos fácil: es como si hubiéramos comprado el aire acondicionado más grande del mundo, pero el enchufe de la casa fuese pequeño y no aguantara la fuerza de la luz. El centro necesita 1.600 KVA de energía, y los cables que pasan por ahí no pueden con tanto. La solución real es una subestación llamada «Nueva Guatapurí», la cual hace parte del plan de inversiones del periodo 2025 –2029 de Afinia
Además, hay un «enredo» de plata: la luz que se usó mientras construían (que provino de una conexión provisional) tiene una deuda de más de 100 millones de pesos, y eso ha hecho que corten el servicio varias veces. Lo bueno es que, para que el centro pueda abrir sus puertas en el Festival Vallenato o en eventos especiales, cuenta con una planta eléctrica propia, aunque no sirve para tenerlo prendido todo el tiempo. Es un llamado a la Gobernación y a Afinia para que se pongan de acuerdo y este «monumento» no se quede en la sombra.

Emdupar: El reto de que el agua llegue a todos
Nuestra empresa de agua, Emdupar, lleva casi tres años intervenida por el Gobierno. Aunque el nuevo interventor dice que las cosas están más estables, todavía hay problemas financieros que nos preocupan a todos. La empresa tiene deudas de más de 21.000 millones de pesos que vienen de atrás.
Lo más difícil hoy es la nómina. Resulta que por unos acuerdos con los sindicatos, el pago de sueldos podría subir de 28.000 millones a unos 43.000 millones de pesos. Como Emdupar recibe unos 56.000 millones al año, casi todos los recursos se irían solo en pagar salarios, dejando muy poquito para arreglar los tubos rotos, solucionar problemas de baja presión y racionamiento del servicio cada vez que llueve.
Aun así, hay que ser positivos: se ha logrado bajar un pequeño porcentaje la pérdida de agua. Antes se perdía el 55% y ahora estamos entre el 45% y 50%. Es un avance, pero todavía falta mucho para que Emdupar deje de ser un «bombero» que solo apaga incendios cuando se rebosa una alcantarilla y pase a ser la empresa eficiente que merecemos.

Avenida al Río y Parque Industrial: Ganas de crecer
Pero no todo son deudas. Hay dos proyectos que muestran que Valledupar quiere brillar con luz propia:
1. La Avenida al Río: Es una inversión de casi 156.000 millones de pesos para hacer nueve kilómetros de vía, ciclorrutas y andenes al lado del río Guatapurí. La idea es que la ciudad deje de darle la espalda al “rey del Valle” y empiece a cuidarlo. Aunque hay gente preocupada por el medio ambiente que se opone al proyecto, la meta es que 65 barrios se beneficien de este nuevo espacio.
2. Parque Industrial Upar: La gobernadora Elvia Milena Sanjuán le propuso al alcalde Ernesto Orozco crear un parque industrial en un lote de 50 hectáreas. Esto es muy importante porque allí se podrían construir unas 200 bodegas para que nuevas empresas lleguen a Valledupar y generen trabajo a madres cabeza de hogar y jóvenes. Necesitamos dejar de depender solo del carbón y empezar a impulsar proyectos que redunden en desarrollo y progreso para Valledupar.
