El calor de Valledupar no solo se siente en el pavimento, sino también en la urgencia de revisar cómo estamos tratando al «templo» llamado cuerpo.
En esta época moderna donde el mundo se mueve en medio de una agitación continua es necesario cuidar el cuerpo con prácticas de hábitos de vida saludable.
¿Cómo va el «pulso» de la ciudad?
Si caminamos por el Parque de la Vida o por el sector del Río Guatapurí a las cinco de la mañana, el panorama es alentador. Cientos de vallenatos, desde el adulto mayor que no perdona su caminata hasta el joven con sus audífonos, están dándole la batalla al sedentarismo.
Sin embargo, Valledupar sigue enfrentando un reto gigante: la cultura del exceso. El vallenato es de buen comer, de la fritanga en la esquina, del arroz de fideo con plátano amarillo y de la gaseosa «bien fría» para calmar la sed del mediodía.
Según especialistas locales, las enfermedades crónicas no transmisibles como la hipertensión y la diabetes tipo 2, siguen siendo las «reinas» silenciosas en las consultas médicas de la ciudad.

El vallenato tiene una relación curiosa con la salud y se toma el deporte como un evento social. Así se puede ratificar con el ciclismo que comenzó tomando una fuerza increíble. Grupos de adultos y jóvenes salían en sus caballitos de acero bien “engallados” hacia el corregimiento de Río Seco o hasta Guacoche y estas rutas se volvieron el plan de moda, hasta que llegó la pandemia que nos encerró a todos y después, la moda fue el running, otro deporte que ha tenido gran acogida entre los vallenatos.
A pesar de que muchos vallenatos han tomado conciencia de la importancia de la actividad física, muchos fallan en la mesa. El exceso de carbohidratos (yuca, malanga, pastas y arroz en un solo plato) sigue siendo el estándar del almuerzo vallenato, ignorando la importancia de las verduras.
Programa Hábitos y estilos de vida saludables

Tener buenos hábitos no es una cuestión de estética para salir bien en la foto. Es comprar tiempo de vida. Mantener hábitos saludables reduce hasta en un 80% el riesgo de sufrir infartos. No se trata de dejar de comer lo nuestro, sino de aprender a equilibrar ese sancocho, controlar las porciones que se va a consumir y tomar mucha agua.
Para contribuir con el mejoramiento de la calidad de vida de los vallenatos y aportar a la práctica de estilos de vida saludables, la administración municipal a través de la secretaría de deportes, INDER, inició oficialmente la ejecución de una estrategia orientada a promover la actividad física, el bienestar y los estilos de vida saludables en la comunidad vallenata.
Para este nuevo periodo, el programa cuenta con la conformación de 36 grupos regulares de actividad física, distribuidos estratégicamente en las seis comunas de la ciudad, con el fin de garantizar el acceso equitativo de la población a espacios seguros y orientados para la práctica del ejercicio físico.
El programa contempla actividades físicas guiadas, procesos de acompañamiento comunitario y acciones pedagógicas que buscan impactar positivamente la calidad de vida de niños, jóvenes, adultos y adultos mayores en los diferentes sectores de Valledupar.
Receta para un vallenato saludable
Si usted quiere llegar a viejo con la energía de un acordeonero en tarima, anote estos puntos claves:
Hidratación real: Ante temperaturas de 38°C, la mejor aliada es el agua. Evite los jugos con exceso de azúcar procesada.
La regla de los 30: No necesita ser un atleta olímpico. Con 30 minutos de caminata a paso firme al día, su corazón se lo agradecerá.
El plato de la salud: Intente que la mitad de su plato sea de vegetales, deje el espacio de la proteína y un solo carbohidrato.
Sueño Reparador: En una ciudad que a veces no duerme por la parranda, es vital rescatar las 7 u 8 horas de sueño para regenerar el sistema inmune.
Recuerde que cuidarse es el acto de amor propio más grande que se puede tener. Hay que tener disciplina para elegir lo que ponemos en nuestro plato y el tiempo que le dedicamos al ejercicio para vivir una vida sana y tratar de prolongar nuestros días en la tierra.
