Las jornadas recreativas entre los árboles frondosos del parque del barrio La Victoria en la comuna 4 de Valledupar ya no se disfrutan tanto, bajo la inminente sombra que se cierne sobre algunas de estas especies de mango y ceiba, entre otras, que han ido muriendo ante la mirada indolente de autoridades ambientales que poca atención han prestado a las denuncias de los habitantes de este sector que se han quejado por esta situación.
Lo que antes era el pulmón verde del barrio, donde los niños corrían elevando cometas y jugando mientras los adultos disfrutaban de reencuentros bajo el refugio del follaje de los árboles, ahora muestra ramas secas, troncos y hojas que crujen como susurros y un silencio que corta la brisa.
El líder comunal Gabriel Centeno llamó la atención y advirtió que los árboles se están muriendo por las plagas que los han venido afectando en los últimos tiempos por falta de mantenimiento.
“Hago un llamado a quien le compete para que venga y revise estos árboles y no los deje morir, eso es como un ser humano que cuando se enferma si no tiene la medicina, se va a morir, así son los árboles”, dijo el líder comunal.
Centeno recordó que en algún momento hace alrededor de seis meses llegó una comisión de la Alcaldía de Valledupar, revisó el arbolado y no regresó más y la comunidad ha estado atenta al diagnóstico científico para conocer si se pueden salvar los árboles del parque pero aun no han obtenido respuesta.
La falta de mantenimiento, de podas técnicas, los parásitos y los daños en las raíces entre otros, podrían ser factores que estén acelerando las enfermedades del arbolado en este sector, teniendo en cuenta que fueron sembrados hace ya algún tiempo.

El año pasado, la administración municipal aprobó a través de un proyecto de acuerdo ante el Concejo Municipal, la concesión que intervendrá y mantendrá las zonas verdes y cuencas de Valledupar. Entre las obligaciones de la concesión están las de elaborar un diagnóstico del arbolado en el municipio, la siembra de más de 9.500 árboles, recuperación de especies enfermas y erradicación de 104 árboles enfermos; lo mismo que la de elaborar un manual de silvicultura urbana consistente en una guía técnica para establecer criterios de siembra manejo y conservación de árboles; esto contempla, las especies a sembrar de acuerdo al clima, el requerimiento de podas o reemplazos garantizando así el crecimiento y supervivencia del arbolado.
Mientras la concesión comienza a hacer su trabajo y a dar resultados, en la Victoria, cada hoja que cae, cada tronco que se seca es un recordatorio de que la naturaleza necesita cuidados constantes. La esperanza está en que la Alcaldía, la concesión, Corpocesar y la ciudadanía unan fuerzas, porque cuando el verde vuelve a respirar, Valledupar recupera parte de su esencia y volverá a ser lo que muchos añoran: La ciudad verde de Colombia.
