El secuestro de ganadero en la vía Ocaña–Aguachica mantiene en alerta a las autoridades y genera creciente preocupación en el sur del Cesar. Se trata de José Saíd Pérez Osorio, de 75 años, de quien no se tienen noticias claras tras seis días de su desaparición.
El hecho ocurrió el pasado 28 de abril, cuando hombres armados interceptaron al ganadero mientras se movilizaba por este corredor vial. Desde entonces, no hay información confirmada sobre su paradero ni sobre las condiciones en las que permanece.
Las autoridades desplegaron operativos de búsqueda en distintos puntos de la región. Sin embargo, hasta el momento no se reportan capturas ni resultados concretos dentro de la investigación.
Hallazgos e investigación
Uno de los pocos avances ha sido el hallazgo de la camioneta en la que se desplazaba la víctima. El vehículo fue encontrado abandonado en la vereda Fátima, en zona rural del sur del Cesar.
Este hallazgo se convirtió en una pieza clave para las autoridades. Aun así, no ha permitido ubicar a la víctima ni establecer la identidad de los responsables. Tampoco se ha confirmado si existen exigencias económicas relacionadas con el caso.
Preocupación por su estado de salud
La familia de Pérez Osorio insiste en su pronta liberación. Señalan que es una persona de avanzada edad y con problemas de salud que requieren atención permanente.
Esta situación incrementa la urgencia del caso. También eleva el temor por las condiciones en las que podría estar retenido, luego de varios días en cautiverio.
Familiares y allegados han reiterado el llamado a respetar su vida. Piden que cualquier información que permita ubicarlo sea entregada a las autoridades.
Alerta por seguridad en la región
El caso ha encendido las alarmas en el sur del Cesar. Habitantes y sectores productivos advierten sobre la inseguridad en la vía Ocaña–Aguachica, un corredor clave para el comercio y la movilidad regional.
Líderes comunitarios aseguran que esta zona sigue siendo vulnerable a grupos armados ilegales. Esta situación dificulta el control territorial y limita la respuesta institucional.
El secuestro se suma a otros hechos recientes en la región. Por ello, crece el llamado a reforzar la presencia de la fuerza pública y garantizar la seguridad de quienes transitan por este sector.