En Valledupar ya no es solo el eco de un acordeón lo que retumba en las esquinas de sus calles. Hoy, el sonido predominante es el del rebote de una pelota, el chapuzón en aguas cristalinas y el aliento de quienes levantan los brazos al llegar a la meta, por lo que se reconoce a Valledupar como la nueva meca del deporte nacional.
La transformación de la «Capital Mundial del Vallenato» en una auténtica Ciudad Deportiva no es un eslogan de moda; es una realidad de cemento, sudor y gloria que se palpa y se experimenta en cada barrio donde niños, adolescentes y jóvenes le apuestan al deporte.
Infraestructura de talla internacional: El legado que no se detiene


Modernos escenarios deportivos han permitido que los vallenatos disfruten de eventos nacionales e internacionales de gran envergadura.
Desde la realización de los Juegos Bolivarianos en 2022, la ciudad experimentó una metamorfosis en su infraestructura, pero lejos de quedar como «elefantes blancos», los escenarios deportivos se han convertido en el epicentro de la vida social y están en la lupa de los organizadores de este tipo de eventos nacionales en internacionales.
La Unidad Deportiva “La Gota Fría”, con su complejo de tenis, su pista atlética y coliseos de combate, se mantiene como una joya de la corona que atrae miradas de federaciones internacionales. A esto se suma el reciente impulso a infraestructuras en la Universidad Popular del Cesar (UPC), donde el nuevo coliseo multifuncional y el complejo acuático techado se erigen como templos para la natación y los deportes de conjunto, garantizando que el clima no sea un obstáculo para garantizar la excelencia.
Semillero de campeones y alto rendimiento




Grandes figuras del deporte han llegado a Valledupar a participar en
distintos eventos de talla internacional
Pero la infraestructura, por imponente que sea, cobraría poco sentido sin el factor humano. En Valledupar hoy no solo se construyen estadios sino que se están forjando nuevos talentos deportivos de exportación. Los programas de apoyo al deportista cesarense han permitido que figuras en disciplinas como el Taekwondo, el Patinaje y el Atletismo ya no miren hacia otras ligas del país para entrenar. El Centro de Alto Rendimiento local ofrece hoy acompañamiento técnico y biomédico de primer nivel. Asimismo, través de las escuelas de formación del INDER, miles de niños y jóvenes participan en los procesos de tecnificación. Esta «Reserva deportiva» del municipio es hoy un músculo joven que ya empieza a dar frutos en Juegos Intercolegiados y campeonatos nacionales.
El Deporte como motor económico
En Valledupar ya se puede hablar de turismo deportivo y este se ha venido consolidado como un nuevo renglón de la economía vallenata. Cada vez que la ciudad acoge un certamen nacional, los hoteles y hostales, el transporte, los restaurantes y logras cadenas productivas se favorecen con el flujo de turistas, deportistas, técnicos y familias enteras que se desplazan a la ciudad, dinamizando su economía mientras el mundo pone sus ojos en la capacidad organizativa del municipio.
Valledupar ya no solo suena a paseo, puya, merengue y son, ahora suena a esfuerzo, disciplina, a podio, a medalla y a logros. El camino está trazado: Valledupar está en via de convertirse en el referente deportivo del Caribe colombiano, demostrando que aquí, además de componer versos y tocar el acordeón, se obtienen medallas, se baten récords y se rompen barreras.
Los II Juegos Parasuramericanos Valledupar 2026, se cumplirán del 5 al 16 de julio. Se afinan los últimos detalles para que todo esté listo y garantizar la accesibilidad total de los más de 1.100 para-atletas de 12 países que llegarán a la ciudad a participar en estas justas.
Pero más allá del cemento, el vallenato se prepara para ser el mejor anfitrión. El programa de voluntariado ya es un éxito rotundo con más de 700 ciudadanos —entre estudiantes, profesionales y, notablemente, más de 140 personas con discapacidad— se han inscrito para ser la cara amable de los juegos.
Esta movilización social refleja un cambio cultural: el vallenato no solo asiste al estadio, se está capacitando en lenguaje inclusivo, asistencia técnica y logística. La ciudad se está educando para entender que el deporte adaptado es, ante todo, una lección de coraje.
