Un gigantesco operativo liderado por la Fiscalía General de la Nación sacude hoy al sector textil en Colombia. Más de 300 tiendas de Lili Pink en diversas regiones, incluyendo ciudades principales como Bogotá, están siendo objeto de allanamientos y procesos de extinción de dominio. La investigación, adelantada por el Cuerpo Técnico de Investigación (CTI), busca desmantelar una presunta red dedicada al lavado de activos y contrabando de textiles que afectaría gravemente la economía nacional.
En medio de las diligencias simultáneas, las autoridades confirmaron la captura de varias personas presuntamente vinculadas a estas actividades ilícitas. Además de los locales comerciales, el operativo incluye la ocupación de inmuebles y predios relacionados con la operación de la marca, mientras se investigan posibles nexos con holdings en Panamá e irregularidades aduaneras.
Lili Pink defiende su legado y pide protección a la marca
Ante la magnitud de los hechos, Lili Pink rompió el silencio a través de un comunicado oficial. La compañía aseguró que actualmente atiende un «proceso administrativo ante entidades legales y regulatorias» de manera responsable y bajo el marco de la legalidad. La empresa enfatizó que trabaja de la mano con sus asesores jurídicos para gestionar las actuaciones formales adelantadas por las autoridades.
Del mismo modo, la marca hizo un llamado directo a la Fiscalía y a la Sociedad de Activos Especiales (SAE) para salvaguardar su estabilidad. «Hacemos un llamado a proteger la marca colombiana», expresó la compañía, subrayando su trayectoria de más de 20 años y su papel como generadora de miles de empleos directos e indirectos en el país.
Impacto en el sector y futuro judicial
A propósito de la investigación, fuentes cercanas al proceso indican que el objetivo es recolectar pruebas determinantes sobre la procedencia del capital y las prácticas comerciales de la firma. En consecuencia, una vez finalizados los operativos, los capturados serán presentados ante jueces de la República para la legalización de sus detenciones. Por su parte, la empresa reiteró su compromiso con colaboradores, clientes y aliados, asegurando que mantendrá informada a la opinión pública sobre cualquier avance relevante.
En conclusión, mientras la justicia avanza en el esclarecimiento de estos graves señalamientos, la prioridad para la marca sigue siendo garantizar la estabilidad laboral de sus trabajadores y defender su nombre ante las instancias regulatorias.