El Ministerio de Ambiente aclaró que el plan para aplicar la eutanasia a los hipopótamos en la cuenca del río Magdalena no tiene marcha atrás. A pesar de los debates éticos y las acciones judiciales en curso, la cartera ambiental confirmó que esta medida es necesaria ante el fracaso de los intentos de traslado internacional y el riesgo inminente para los ecosistemas colombianos.
Según la ministra de Ambiente, la decisión se fundamenta en un principio de realidad: hasta la fecha, ningún país ha formalizado la recepción de los ejemplares. Aunque en meses anteriores se habló con entusiasmo de posibles traslados a México o la India, la falta de avales gubernamentales en los países de destino ha dejado el sacrificio como la opción de manejo más viable para controlar esta especie invasora.
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Presupuesto y cronograma de intervención
El Gobierno ha destinado una inversión de $7.200 millones de pesos para iniciar el operativo. El plan contempla, en su primera etapa, la intervención de 80 hipopótamos de los aproximadamente 200 que hoy habitan libremente en el país. El operativo formal comenzará en el segundo semestre de 2026, una vez concluya el periodo de ley de garantías.
Además de la eutanasia, el Ministerio mantiene activas otras líneas de acción como la esterilización quirúrgica y el confinamiento. Sin embargo, estas medidas han demostrado ser insuficientes por sí solas debido a la alta tasa de reproducción de la especie y los elevados costos logísticos que implican.

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El pulso judicial
La ratificación del Ministerio llega en un momento de tensión legal. Recientemente, un juzgado ordenó suspender temporalmente el sacrificio de los 80 ejemplares para evaluar si el Estado ha agotado todas las alternativas menos letales. El debate sigue abierto, pero para los expertos biólogos, la demora en la ejecución solo aumenta el peligro de un desplazamiento irreversible de la fauna nativa y riesgos para las comunidades ribereñas.