Los habitantes de los barrios Chiriquí y Villa Jaidith lanzaron una nueva alerta por el deterioro del espacio público. Según la comunidad, persisten las ocupaciones irregulares y la acumulación de escombros en predios municipales. La denuncia señala que estas zonas deberían estar protegidas, pero hoy lucen abandonadas por las autoridades locales.
Específicamente, la presidenta de la JAC de Chiriquí, Mayerlis Camelo, lidera el reclamo ciudadano. La dirigente recordó que el problema afecta áreas simbólicas para el sector. De este modo, citó como ejemplo los alrededores de la antigua vivienda del fallecido líder Alfonso Medina, quien defendió históricamente estos terrenos.
Focos de contaminación e intentos de invasión
Uno de los puntos críticos se ubica en la calle 31 bis. Al parecer, carromuleros convirtieron este espacio en una escombrera improvisada. Ciertamente, la disposición inadecuada de residuos afecta la salud y la movilidad de los residentes.
Sumado a esto, durante la Semana Santa se registró un nuevo intento de invasión. De hecho, la reacción de la Policía Metropolitana y los vecinos evitó que el predio fuera ocupado ilegalmente. En consecuencia, la comunidad vive en un estado de alerta constante para evitar la pérdida definitiva del patrimonio público.

Falta de acción de la Alcaldía
El reclamo principal se dirige hacia la Alcaldía de Valledupar. Camelo cuestionó la demora en ejecutar una orden judicial de desalojo ya existente. En definitiva, la líder comunal sostiene que la falta de operatividad permite que terceros sigan lucrándose del espacio estatal. En última instancia, los habitantes exigen que el municipio priorice recursos para recuperar la tranquilidad y el orden en el sector.