Aunque las bombas caen a miles de kilómetros de distancia, las tensiones mundiales han encontrado un eco inesperado en nuestro país. En un movimiento que llama la atención por tratarse de un conflicto tan lejano, la guerrilla del ELN decidió meterse en el debate internacional para tomar partido y declararse del lado de Irán.
A través de un reciente comunicado, el grupo armado colombiano no se guardó nada y apuntó toda su artillería verbal contra los gobiernos de Estados Unidos e Israel. Para el ELN, el histórico ataque que acabó con la vida del líder supremo iraní, el ayatolá Alí Jamenei, no es más que una «locura guerrerista emprendida por Trump»
¿Por qué una guerrilla colombiana opina sobre Medio Oriente? A simple vista, resulta curioso que el ELN reaccione ante una operación militar en Asia. Sin embargo, esta declaración va muy de la mano con su histórica postura antiestadounidense. Al ver cómo las fuerzas de EE. UU. e Israel eliminaron a la máxima figura política y religiosa que gobernó Irán por casi 37 años, el grupo armado identificó un blanco común y aprovechó para rechazar lo que consideran una agresión imperialista.
Más allá de las fronteras, el ELN usó este dramático escenario internacional para reafirmar su rechazo a las políticas de Washington y mostrar una hermandad ideológica con el gobierno iraní en su momento más oscuro.
Mientras tanto, el mundo sigue conteniendo la respiración. El miedo a que esta crisis desencadene una guerra de proporciones globales sigue latente, y episodios como este demuestran que las ondas de choque de Medio Oriente están obligando a actores de todos los rincones del planeta a elegir de qué lado de la historia quieren estar.