En la urbanización Mayales, en Valledupar, crece la preocupación por el deterioro de algunas vías internas que hoy representan un riesgo para quienes transitan por el sector. Residentes han reportado desniveles, baldosas levantadas y grietas en la calle 34A, donde ya se han presentado caídas y accidentes. La comunidad advierte que el problema no es nuevo, pero se ha hecho más evidente con las lluvias y el paso constante de vehículos pesados.
Líderes del barrio señalan que estas calles no fueron diseñadas para soportar el peso de camiones de gran tonelaje, lo que habría acelerado el desgaste del pavimento. También denuncian que en otras vías cercanas algunos conductores circulan a alta velocidad, lo que aumenta el riesgo para niños y adultos mayores. Por eso, además de la reparación de la malla vial, piden medidas como reductores de velocidad y mayor control de tránsito.
Aunque desde la Secretaría de Obras se anunció una visita técnica para revisar la situación, la comunidad espera que las soluciones no se queden solo en diagnósticos. El caso de Mayales refleja un problema frecuente en muchos barrios: el crecimiento urbano sin suficiente planeación para el tráfico pesado y el mantenimiento oportuno de las vías. Aun así, los vecinos insisten en que, con apoyo institucional y compromiso ciudadano, es posible recuperar la seguridad y el buen estado de su entorno.
