En medio del ambiente preelectoral rumbo al Congreso de la República, la Alcaldía de Valledupar puso en marcha operativos para retirar publicidad política ubicada en lugares no permitidos. Según la administración municipal, se desmontaron 34 lonas y tres estructuras instaladas en zonas restringidas, como glorietas, avenidas principales y áreas de uso público.

De acuerdo con el secretario de Gobierno, Félix Valera Ibáñez, el objetivo principal es preservar el orden urbano, evitar la contaminación visual y garantizar que todas las campañas compitan bajo las mismas reglas.
Las autoridades locales sostienen que estos controles responden a la necesidad de proteger el espacio público y evitar que la propaganda política invada zonas que no están autorizadas por la normativa del Consejo Nacional Electoral. Sectores como la avenida 450 Años, la glorieta El Obelisco y la avenida Simón Bolívar han sido puntos críticos donde se detectó publicidad irregular.
Para la administración, el retiro de estas piezas es una señal de cumplimiento institucional y un llamado a la responsabilidad de los candidatos, quienes deben respetar tanto los lugares habilitados como los límites de publicidad establecidos.
Analistas en temas electorales consideran que estas medidas son necesarias para garantizar condiciones equitativas entre campañas, especialmente en ciudades donde el uso indiscriminado de vallas puede generar ventajas desiguales. Sin embargo, advierten que la vigilancia debe ser imparcial y constante para no afectar a unos candidatos más que a otros.
En procesos anteriores, algunos actores políticos han denunciado que los controles a la publicidad no siempre se aplican con la misma rigurosidad, lo que abre la puerta a cuestionamientos sobre transparencia y trato equitativo. Por eso, la ciudadanía y los organismos de control tienen un papel importante en verificar que las reglas se cumplan por igual para todos.

Aunque la medida contribuye a mejorar la imagen de la ciudad y a reducir la saturación visual, expertos señalan que el debate de fondo también debe incluir la manera en que se financian y se regulan las campañas políticas. El control de la publicidad exterior es solo una parte del sistema electoral, que también requiere vigilancia sobre los recursos, la publicidad digital y la participación de los ciudadanos.
El retiro de publicidad en zonas prohibidas representa un avance en el ordenamiento urbano y en el cumplimiento de las normas electorales en Valledupar. No obstante, el reto está en mantener la constancia de los operativos, asegurar la igualdad de condiciones entre candidatos y promover una cultura política más respetuosa del espacio público.
En términos sencillos, la ciudad gana cuando se respetan las reglas y se cuida el entorno. Pero el verdadero éxito de estas acciones dependerá de que se sostengan en el tiempo y de que la vigilancia sea transparente, justa y participativa.
